Después de secuestrar y agredir a una niña en una parada de autobús, Maghfoor Mansoor huía de la policía y el FBI. Desde Las Vegas hasta Atlantic City, Mansoor dejó como rastro varios robos y actos de violencia, hasta que fue acorralado en el vestíbulo de un hotel.
El veneno es el arma homicida más sutil, y los asesinos que envenenan a sus víctimas, suelen ser los más brutales. Lo que hacen es ganarse la confianza de sus víctimas y, con el tiempo, las dañan para disfrazar el asesinato. Los investigadores deben investigar esas circunstancias inusuales para sacar a la luz estos asesinatos.
Los espacios al aire libre pueden ofrecer pistas para resolver crímenes atroces. La germinación de semillas y la presencia de ciertos insectos pueden llegar a brindar información vital sobre los asesinatos. Pero se necesitan los ojos expertos de un entomólogo forense y un botánico para descifrar las pistas que proporciona la naturaleza.
Cuando hay un caso difícil de resolver, se llama a los agentes de la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego para ayudar. Estos investigadores tienen los medios para abordar delitos relacionados con drogas, incendios provocados, armas y mucho más.
Un traficante de drogas fugitivo participó en un tiroteo con policías de Nebraska y logró escapar después de una persecución a alta velocidad. Las autoridades se pusieron a trabajar de inmediato y organizaron una cacería humana en toda la zona, conectando al fugitivo con un asesinato en la parte occidental del estado.
En julio de 1996, dos hombres entraron en una casa de empeño en Birmingham, Alabama, para matar de una forma muy cruel a los empleados. Lo que los asesinos no sabían es que una cámara de videovigilancia registró el incidente. El FBI entregó imágenes del crimen a los medios y los agentes pudieron identificar rápidamente a los perpetradores.
Hay un viejo dicho que dice que una carga compartida es una carga a medias. Pero cuando las personas se unen para cometer un asesinato, la carga de su culpa sigue siendo igual de pesada. Los investigadores deben confiar en la ciencia forense para atrapar a los socios de este crimen.
En septiembre de 1997, un equipo de hombres armados y enmascarados robó una instalación de vehículos blindados en Los Ángeles. Se llevaron casi 19 millones de dólares con este asalto, convirtiéndolo en el robo de efectivo más grande en la historia de los Estados Unidos.
En una zona rural de Texas, la hija adolescente de un millonario fue secuestrada cuando se dirigía a la escuela. Las autoridades locales y el FBI realizaron una búsqueda masiva de la niña mientras su padre intentaba entregar el dinero del rescate a los secuesetradores. Estos, iban cambiando la ubicación del depósito continuamente.
Las pistas más pequeñas suelen ser a menudo cruciales para la resolución de los crímenes más atroces. Incluso con tecnología avanzada, la visión sigue siendo una de las herramientas más importantes para los investigadores forenses.
Cyril Wecht y Henry Lee, dos de los forenses más respetados del país, comparten sus casos e ideas sobre la resolución de crímenes. En 'Los Nuevos Detectives', los científicos forenses trabajan con una gran variedad de métodos (como tecnología informática, antropología y entomología) para resolver crímenes no resueltos.
En verano de 1994, un asaltante desconocido secuestró a una niña en su propia casa. El FBI sabía por experiencia que debía actuar con rapidez, realizando búsquedas amplias y reclutando a voluntarios. Pero por desgracia, con el paso de las horas, no se encontraron pistas.
El día antes de Acción de Gracias, una madre descubrió que su hijo pequeño no estaba en la escuela. En cuestión de horas, toda la familia del pequeño se puso a buscarlo frenéticamente pero, cuando las pocas pistas que había se enfriaron rápidamente, decidieron llamar al FBI para que ayudara en la investigación.
Varios relatos de asesinatos son recopilados por periodistas, policías y escritores de crímenes. En este episodio se cuentan las historias del tiroteo de Dr. Darryl Sutoriusen en 1996, el asesinato de Karla Brown en 1978 y también el de Jerry Boggs en 1993.
Algunas de las mejores pistas provienen de los lugares más insospechados. Algunos crímenes son resueltos gracias a evidencias proporcionadas por insectos, botellas de cerveza u otros objetos aparentemente sin sentido.
En 1986, un asesino psicótico llamado Michael Wayne Jackson disparó y mató a un oficial de policía a quemarropa. Este suceso llevó a los investigadores a realizar una salvaje persecución por el Medio Oeste.
En este episodio se muestra cómo puede usarse la ciencia forense para descifrar redes de narcotráfico. En 'Los Nuevos Detectives', los científicos forenses trabajan con una gran variedad de métodos (como tecnología informática, antropología y entomología) para resolver crímenes no resueltos.
Los detectives analizan varios crímenes investigados por los Rangers de Texas. Entre ellos se incluye el asesinato de Billy Staton, quién grabó su propia muerte; la violación y el asesinato de Lydia Schumacher por Charles Supak Jr.
En julio de 1997, tres personas fueron asesinadas en un tiroteo en una cafetería de Georgetown. Los investigadores no pudieron encontrar ningún sospechoso al momento ni un motivo claro de por qué esa gente había sido asesinada. Por lo que se preguntan si fue un crimen de odio, un robo que salió mal o un acto de venganza a sangre fría.
Después de que Anita Wooldridge desapareciera en su casa en Indiana, los detectives sospechan que fue secuestrada por un hombre que frecuentaba su gimnasio. Cuando las autoridades descubren que este dicho sospechoso es un violador convicto, viajan a Wisconsin con la esperanza de encontrar a Anita viva.
En este episodio, los científicos forenses reevalúan los casos sin resolver de Sam Sheppard, Martin Frias y Walter Scott aplicando nuevos métodos. El paso del tiempo puede hacer que personas que no querían hablar, estén dispuestas a dar su versión.
En la década de los 80, las importaciones de cocaína de Florida se encontraban entre las más altas de la nación y los territorios regionales fueron controlados con intimidación y asesinatos. Un traficante no se detendría ante nada para evitar que los agentes del FBI construyeran un caso en su contra. Por eso, comenzó por atacar al propio gobierno.
En 1997, Jamie McMahan y Christopher Kauffman se embarcaron en una ola de crímenes de robo, secuestro y asesinato. Un tiempo después, desaparecieron. La búsqueda de estos asesinos llevaría a los agentes del FBI a una persecución en hasta seis estados.
En este episodio se examinan los inquietantes casos de varios asesinos en serie, incluyendo el Hillside Stranger (Kenneth Bianchi y Angelo Buono) en Los Ángeles, el Trailside Killer (David Carpenter) cerca de San Francisco y el Interstate Killer (Larry Eyler) que arrojó varios cuerpos a lo largo de la Interestatal 294 en Illinois e Indiana.
¿Por qué algunos asesinos contratan a otros para que hagan el trabajo sucio por ellos? En este episodio, se estudian varios casos de asesinatos por contrato, incluyendo el de Gerald y Vera Woodman.
Una joven adinerada fue secuestrada frente a la casa de sus suegros y la policía tuvo claro quiénes podían ser los sospechosos. La víctima dejó atrás un matrimonio tumultuoso, un exmarido y varias amantes despreciadas. Pero para encontrar a la mujer y al culpable de dicho acto, los agentes tendrían que determinar el motivo del secuestro.
En 1992, una madre joven fue asesinada por una bala frente a sus hijos. La policía quedó desconcertada ya que parecía un crimen aleatorio. Pero los familiares insinuaron que la víctima, que había estado casada con un destacado abogado, albergaba un oscuro secreto que podría haberla llevado a la muerte.
En este capítulo se examina a las culpables Barbara Stager, Blanche Taylor Moore y Sylvia White. Aunque de entrada se espera que las mujeres sean menos violentas, resulta que pueden ser tan mortales como sus contrapartes masculinas.
A veces los asesinos dejan rastros no intencionados, como huellas dactilares o de zapatos. Estas pistas son vitales en las investigaciones criminales. En 'Los Nuevos Detectives', los científicos forenses trabajan con una gran variedad de métodos (como tecnología informática, antropología y entomología) para resolver crímenes no resueltos.
El diputado Leland Chandler del Departamento del Sheriff del condado de DeKalb transportó a tres prisioneros a una audiencia en la corte en Fort Payne, Alabama. Los presos estaban encadenados solo por los tobillos y su huida de la justicia involucró el desgarrador robo de un coche a punta de pistola.
Este episodio habla sobre el robo de la furgoneta blindada de Arizona y los asesinatos cometidos por Michael y Patrick Poland. Cuando un fajo de dinero desaparece en dicha ciudad, el FBI se pone a investigar. Por si las cosas no pudieran empeorar, se descubre que los dos guardias contratados para proteger el dinero también han huido.
A menudo, los delincuentes intentan cambiar la escena del crimen para ocultar las verdaderas circunstancias del asesinato. Pero los forenses pueden detectar cómo se ha alterado la escena para así poder arrestar al perpetrador.
Una excursión escolar terminó con la desaparición de una niña de 11 años. Cuando los padres no pudieron localizarla en la tranquila ciudad de Illinois, el FBI se unió a la investigación. Los amigos y familiares también se volcaron en la búsqueda, haciendo todo lo posible para encontrar a la niña desaparecida.
Este episodio trata el caso de Newton Alfred Winn, que secuestró a Annie Hearin para pagar un rescate. Casos reales del FBI contados a través de recreaciones y entrevistas, aplicando la ley y con la colaboración de científicos forenses.
A medida que la tecnología avanza en el mundo moderno, las personas no pueden evitar dejar rastros electrónicos allí por dónde van. En 'Los Nuevos Detectives', los científicos forenses trabajan con una gran variedad de métodos (como tecnología informática, antropología y entomología) para resolver crímenes no resueltos.
Los criminales David Middleton, Bunchee Nyhuis y Jeffrey Russell son condenados mediante un examen de partículas diminutas. Los expertos forenses demuestran cómo incluso una pequeña pista puede ayudarles a resolver un caso.