Una fotocopiadora, colocada en un concurrido casino de Las Vegas, es en realidad una bomba. Casos reales del FBI contados a través de recreaciones y entrevistas, aplicando la ley y con la colaboración de científicos forenses.
Este episodio cuenta el asesinato en 1976 de Orlando Letelier, ex embajador de Chile en los Estados Unidos, por agentes de la DINA chilena. Casos reales del FBI contados a través de recreaciones y entrevistas, aplicando la ley y con la colaboración de científicos forenses.
Cuando se encuentra e identifica el cuerpo de una persona desaparecida, los familiares y amigos pueden proporcionar información crucial para la investigación. Por eso, el cónyuge separado de una mujer suele ser un testigo clave en la indagación de un asesinato.
A veces, la causa de la muerte sí coincide con la escena del crimen. Cuando un veneno imposible de rastrear se usa como arma homicida, los investigadores confían en los toxicólogos forenses para seguir las huellas del asesino y exponer una muerte tóxica.
En la década de 1980, el tráfico de drogas estaba presente en los barrios del centro de la ciudad de Chicago y algunos crímenes violentos amenazan con destruir comunidades enteras. A medida que crecen las ganancias del narcotráfico, las pandillas gobiernan las calles. Entre ellas, se encuentra "El Rukns", una de las más peligrosas.
La organización terrorista Los Macheteros buscó poner fin al dominio estadounidense de Puerto Rico a través de la violencia extrema, prometiendo luchar hasta la muerte.
Para algunos criminales, el asesinato puede ser un negocio lucrativo. Cuando una víctima ha sido objeto de muerte, los investigadores deben profundizar e ir más allá de lo obvio para descubrir los detalles de un asesinato a sueldo.
La fotografía ha sido durante mucho tiempo una herramienta fundamental en las investigaciones de homicidios. Una sola imagen puede contener suficiente información para identificar a un sospechoso y preservar pistas vitales mucho después de que la memoria de un testigo se desvanezca.
En las décadas de 1970 y 1980, se sospechaba que un grupo separatista puertorriqueño conocido como FALN ponía bombas en las principales ciudades de Estados Unidos.
A finales de la década de 1980, el FBI enfrenta a un astuto ladrón de bancos: un pistolero solitario responsable de la serie más larga de atracos a bancos sin resolver en toda el historial de investigación de la organización.
Los investigadores disputan la inocencia de unos adolescentes involucrados en asesinatos. En este capítulo se examinan los asesinatos de Micah Pollock, la familia Wilson (también conocida como White) en Bellevue, WA, y Brad Hansen.
En este capítulo se llevan a cabo investigaciones de la Ley de organizaciones corruptas e influenciadas por mafiosos (RICO) de principios de la década de 1990. Se indaga entre personas de alto rango dentro del equipo de Filadelfia, incluidos John Stanfa y Joseph Merlino.
Para el entomólogo forense, los insectos que anidan en los cadáveres son como testigos del crimen. Al estudiar su comportamiento, los científicos aprenden todo: desde cuándo se cometió un asesinato hasta qué tipo de arma se usó.
Un millonario es asesinado por el alijo de un tesoro enterrado. Una joven sale con hombres violentos para terminar siendo asesinada por su mejor amiga. Se encuentra un cuerpo descompuesto pero los órganos de la víctima parecen haber muerto el día anterior.
A raíz de los asesinatos de dos policías en Washington D.C., el FBI trabaja para llevar a los culpables ante la justicia. Casos reales del FBI contados a través de recreaciones y entrevistas, aplicando la ley y con la colaboración de científicos forenses.
Dos hermanos se hicieron famosos a nivel nacional después de un tiroteo grabado en video con oficiales estatales y locales en Wilmington, Ohio. Tras ese incidente, ambos escaparon y huyeron del estado.
Un adolescente es secuestrado mientras hacia unas compras. Dos excursionistas desaparecen en el sendero de los Apalaches. Una abuela nunca regresa a casa del trabajo. En todos estos casos, los artistas forenses convierten las declaraciones de los testigos en imágenes para recrear el rostro de sus asesinos.
En diciembre de 1994, Joann Katrinak y su hijo Alex de tan sólo 4 meses, desaparecieron misteriosamente de su casa. Este es uno de los primeros casos en los que se utilizó, con éxito, una nueva técnica de ADN en los Estados Unidos. Gracias a ella y a la investigación criminal, se puso fin al misterioso caso.
En la primavera de 1997, un asesino se aprovechó de los ancianos en la tranquila ciudad de River Parish, en Luisiana. Las víctimas fueron asaltadas, golpeadas, disparadas y, al final, dadas por muertas. Los agentes del FBI pronto conectaron los crímenes violentos con un mecánico del área que tenía problemas con el juego.
Cuando una mujer es atropellada por un tren, el asesino podría estar cubriendo sus huellas. Los científicos forenses encuentran pistas en la sangre mientras investigan los asesinatos de tres mujeres que perdieron la vida en manos de hombres que alguna vez las amaron.
A menudo, los testigos presenciales de un crimen son también los principales sospechosos ya que son capaces de manipular la verdad para deshacerse de las autoridades. Cuando se comete un asesinato y el engaño empaña la evidencia, los investigadores recurren a los forenses para descubrir la verdad, exponer una mentir y capturar al culpable.
El FBI se ve obligado a negociar con presos hostiles cuando los reclusos cubanos en la Prisión Federal de Atlanta comienzan a provocar incendios. Casos reales del FBI contados a través de recreaciones y entrevistas, aplicando la ley y con la colaboración de científicos forenses.
En 1992, una profesora de Washington DC fue asesinada a tiros cuando intentaba subirse a su coche. Una semana después, un hombre robó un banco y las cámaras de seguridad capturaron el vehículo, que coincidía con el que se dio a la fuga en el tiroteo anterior.
Los elementos de la naturaleza pueden reducir un cuerpo a huesos en cuestión de semanas. Gracias a la combinación del arte y la ciencia, los antropólogos forenses pueden poner rostro a las víctimas mucho después de que hayan sido olvidadas.
Por desgracia, algunos casos de homicidio quedan sin resolver durante años. Por ello, se necesita diligencia y tecnología punta para atrapar a los sospechosos que creen que sus crímenes han sido olvidados.
Después de que un policía estatal de Arkansas recibiera un disparo mortal, los oficiales ponen en marcha una persecución en coche y logran atrapar al culpable. El ATF recibe una alerta cuando los policías encuentran armas y explosivos en el vehículo de ese hombre, que les lleva a vincularles con otros tres.
En este episodio se examinan los delitos cometidos por personal militar. Entre ellos, se incluye el caso de un sargento de la Infantería de la Marina que denunció la desaparición de su esposa y fue acusado de asesinato, y otro sobre un marinero asesinado con su propia arma.
En el año 2000, el FBI se vio abrumado por las investigaciones en Seattle, ya que era la ciudad con el tercer número más alto de robos a bancos en la nación. Los agentes se centraron en una serie de hurtos en los que dos hombres fuertemente armados parecían saber el lugar en el que los bancos guardaban su dinero.
A finales de la década de 1980, una operación de drogas ilegales tuvo lugar en Washington DC. Vincent Hill dirigía una organización de narcotraficantes a mano dura que incluía la intimidación y el asesinato.
En este episodio se examina el doble crimen de Jose Trias y Julie Gilbert*, además de los asesinatos de Carrie Love por Jesse Pratt en Klamath Falls, Oregon y Susan Bauer*. *Se trata de pseudónimos de las víctimas.
Las víctimas de asesinato suelen perder su vida en manos de alguien en quien confían, alguien con "intenciones mortales".
Un adolescente inocente de Milwaukee fue secuestrado por cuatro hombres armados que pidieron un rescate de $30,000 a la familia del menor para garantizar su regreso a casa. La familia de la víctima contactó a la policía y el FBI fue contratado para ayudar en el caso.
En ocasiones, las pequeñas pistas como los rastros de cabello, las fibras microscópicas o un trozo de pintura pueden parecer insignificantes. Pero, en realidad, se pueden convertir en testigos silenciosos de la víctima y ayudan a resolver incluso los casos más desconcertantes.
Cuando se comete un robo, siempre se substraen objetos de valor. Pero cuando un criminal necesita una nueva identidad, el robo se vuelve letal. Este capítulo incluye el asesinato de Stella Sproule y el del maestro de escuela jubilado Paul Gruber, que tuvieron lugar en 1994.
Una pareja sospechosa de matar a un hombre de Pensilvania huye a campo través, dejando un rastro de cheques robados. Cuando una mujer es secuestrada en Dakota del Norte, el FBI se une a la investigación. La pareja finalmente es capturada en Arizona después de una persecución a alta velocidad.
En Richmond, Virginia, dos hombres enmascarados que estaban robando un banco escaparon después de abrir fuego contra los oficiales que acudieron a la escena. Cuando el FBI llegó, se encontraron a un cajero de banco muerto y a otro herido. Además, el guardia de seguridad del banco había recibido cuatro disparos, pero por suerte, aún estaba vivo.